The Penthouse
455 m² interiores, una terraza de 200 m² con la ciudad y las montañas al frente, y 60 m² de balcones que rodean el apartamento en sus dos niveles. Antes de entrar a los detalles, ya hay algo que decir: en Bogotá, espacios así sencillamente no abundan.
El primer nivel recibe con una sala y estudio de proporciones generosas, pisos en zapan y claraboyas en la entrada que bañan el espacio de luz natural desde el primer paso. El comedor, con techo en madera, invita a quedarse. La cocina fue diseñada para quien disfruta cocinar: mesones y pisos en mármol, claraboya propia que llena el espacio de luz cenital, estufa de seis quemadores con plancha, nevera, congelador y cava Thermador, muebles italianos y ventanas al balcón. Un apartamento así de cálido y bien iluminado no se improvisa.
La terraza merece párrafo aparte. Son 200 m² en los que alguien tomó una decisión poco común: convertir el último piso de un edificio en Bogotá en un jardín vivo. Árboles frutales, plantas por todas partes, colibríes, mariposas. Una zona BBQ con la ciudad al frente y las montañas de fondo. Al atardecer, este espacio hace lo que pocos lugares en la ciudad logran: que uno se olvide de que está en la ciudad.
En el nivel inferior, la habitación principal tiene su propio carácter: piso en zapan, techo en madera, walking closet de gran tamaño y baño con balcón propio. Dos habitaciones adicionales —cada una con baño independiente y ventilación natural— y un hall de alcobas que podría convertirse fácilmente en una cuarta habitación completan esta planta, toda ella rodeada de balcones y con ascensor privado de acceso.
El edificio, de solo 19 apartamentos, cuenta con 5 ascensores —4 de ellos privados— y amenidades de nivel: gimnasio bien dotado, teatrino para 25 personas, salón comunal y salón de choferes. El penthouse incluye 5 parqueaderos de gran tamaño y un depósito amplio.
Diseñado en 2014 por un destacado arquitecto de interiores colombiano, este es un espacio con carácter propio, donde cada decisión de diseño tiene intención. No es un penthouse más. Es uno de esos lugares que, cuando entras, entiendes inmediatamente.
Visitas privadas bajo solicitud.

